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Calaveritas – Primaria CAP

 

Escritas por Miss Naneth Búrquez So

Maestra Primaria CAP

Noviembre de 2017

Estaba la muerte sentada

pensativa en un sillón,

pues el dos de noviembre llegaba

y no tenía ni un tostón.

 

La Parca quería lana

para armar el vacilón

y también una que otra alma

pa’ acompañarla al panteón.

 

La flaca, muy testaruda,

hasta el CAP se trasladó

descuidada y muy greñuda

ni la polo se arregló.

 

En la entrada del Colegio

Ms. Gloria la recibió…

 

Buenos días señorita

¿Adónde tan apurada?

se detiene aquí ahorita

“uste” anda desfajada!

 

La Muerte se carcajeó

y la cubrió con su manto;

ella ni cuenta se dió

de que iría al camposanto.

 

La Catrina, muy ufana,

se metió a la oficina

allí Tehany la esperaba

con una sonrisa genuina.

 

“Buenos días, indeseada

¿En qué le puedo ayudar?

Ando un tanto apurada

¿Se puede “usté” anotar”?

 

“Es hora de irnos mija”,

dijo la parca enojada

y cubriéndola con su cobija

se la llevó a su morada.

 

Mrs. Carrillo oyó a lo lejos

que alguien iba llegando;

se asomó por el pasillo

pa’ ver qué estaba pasando.

 

“Buenos días ¿cómo esta,

alguien la está atendiendo?

voy llegando del Perú”

Le dijo ella sonriendo.

 

La parca la echó a su saco

y su camino siguió,

y tocando la siringa

contenta la despidió.

 

La Huesuda se dio cuenta

que de lejos la observaban

Miss Adriana seriecita

y asustada la esperaba.

 

La muerte se le acercó

y le dijo al oído:

“Como vas al “bi – i – o”

a ti yo te he excluido”.

 

La parca andaba buscando

a quién contarle sus penas

Ms. Moran iba entrando

tan blanca como azucena.

 

“Buenos días, señorita;

¿Que la trae por acá?

No esperaba su visita,

me tendrá que esperar”.

 

Evaluando su comportamiento

con ella se puso a charlar

y dándole cumplimiento

a la muerte logró esquivar.

 

La muerte anda contenta

brinca de tanta emoción

porque busca a los maestros

que se llevará al panteón.

 

Llegó con las de primero

a que le enseñaran inglés

ya que el año pasado

aprendió el portugués.

 

Ms. Dina muy asustada

la miró con precaución

La Huesuda desdentada

pedía su colaboración.

 

Ms. Mónica confundida

se quedó paralizada

pensando en la salida

la muy aprovechada.

 

Llegó Miss Melina corriendo

pa’ ayudar a sus compañeras

la Catrina grito diciendo:

“Te escapaste mi güera glamour

te me fuiste de volada

me dejaste en la frontera sur

no te hagas la disimulada”.

 

Las maestras de segundo

se le habían escondido

pues supieron que La Muerte

al Colegio había caído.

 

Ms. Paulina la saludó

sin ningún miedo ni reparo

a la Parca no le gustó

y la entregó a su corsario.

 

Ms. Larissa estaba sentada

comiéndose una frutita

y al verla la condenada

se la llevó tranquilita.

 

Las maestras de tercero

se sentían abrumadas

organizando su librero

pa’ estar bien preparadas.

 

Ms. Martha y Ms. Sara

todas planeaban sus clases de inglés

pues esta nueva reforma

les causaba mucho estrés.

 

Mr. Omar la vió de lejos

y quedó petrificado;

imitando a los cangrejos

salió por el otro lado.

 

Con Mr. Noé la Muerte

se puso a platicar

él pensaba que este año

no le iba a tocar.

 

“No es mi día guapetona

mejor revisa allá arriba”

y la moza coquetona

le guiño el ojo mientras se iba.

 

Buscaba a las de cuarto grado

para que la acompañaran

pues no quería dejar

ni una muestra de regada.

 

A Miss Rubí, La Muerte,

se la quería llevar

diciéndole que la suerte

no la iba a acompañar.

 

“Discúlpeme, malquerida;

aunque me siento halagada,

hoy no puedo acompañarla”,

le dijo muy educada.

 

Ms Susy hizo una mueca

cuando la Flaca llegó

porque tenía jaqueca

y ella la interrumpió

 

La Parca le dijo al oído:

“Hoy tendremos tu velorio”,

y con el ceño fruncido

la encaminó al Purgatorio.

 

Miss Stefany la vio cerquita

y se volteó enseguida

pero La Parca maldita

ya la tenía escogida.

 

“Permítame un momentito

que estoy un poco ocupada,

entre tanta revisadita

me encuentro desesperada”.

 

La Tilica muy silenciosa

se metió por la ventana

Ms Ligeia se dio cuenta

que alguien la vigilaba.

 

“¡No me lleves, no me toca,

dame chanza ‘pal verano!”

y La Parca bien mañosa

se la llevó de la mano.

 

Ms. Ivonne miraba de lejos

nomás veía los dientes

y como no la distinguía

hasta se puso los lentes.

 

¡Pobre Ms. Doris de Muñoz!

La Flaca vino a buscarla

volando rauda y veloz

la halló leyendo en el aula

 

“¿Cómo andas guapetona?

ya te estaba extrañando;

quedaste como campeona

te sigues perfeccionando”?

 

La Muerte seguía buscando

a los “profes” que faltaban,

pues quería asegurarse

que ninguno se escapara.

 

Por allá escuchó a lo lejos

un teclado que tocaba

y acomodándose los trapos viejos

llego hasta donde sonaba.

 

En el salón de música

Se encontró a Mrs. Cota:

“¡Qué gusto verla señora,

no la quiero retrasar.

Espero que me comprenda…

¡No la quiero acompañar!”.

 

“Este año no se escapa.

Un paseo vamos a dar;

que de esta linda Flaca,

nadie la puede librar.”

 

Las maestras de quinto grado

andaban muy contentas,

no hay alumnos reprobados

todos tienen arriba de ochentas.

 

Ms. Ana Isabel encontraba

apurada revisando,

no sabía que la muerte

en el pasillo la estaba esperando.

 

Ms Erika muy ofuscada,

de su salón salió

al ver a la indeseada

su pasito apresuró.

 

Ni tarda ni perezosa

La Muerte rápido actuó;

metiéndolas en su saco

a los dos se las llevó.

 

Las maestras de sexto grado

se sienten afortunadas,

pues sabían que La Parca

pronto irá a su morada.

 

Todas ellas apuradas

planeaban la clase de inglés,

pues la nueva tecnología

les causaba mucho estrés.

 

Ms. Martínez muy servicial,

ayudaba a su colegas

pues con el programa oficial

las dos andaban a ciegas.

 

Ms. Myriam muy apurada

se puso a calificar;

entre sílabas y tildes

se la tuvo que llevar.

 

Miss Búrquez desesperada

pasaba calificaciones,

al verla La Muerte dijo:

“Te hacen falta estas lecciones”.

 

Ms. Jadiya, preocupada,

la quería convencer

que a las matemáticas calculadas

no les debía de temer.

 

Aclarando la garganta

comenzó a dar su lección,

y alterada La Tilica,

dio tres brincos de emoción.

 

“Me llevaré a estas cuatro,

aquí no se pueden quedar,

pues allá en el campo santo,

muchos las van a ocupar.”

 

Ya muy ista pa’ partir

Se encontró a Mr. Félix

“Buen día, dama de negro,

¿a qué debemos el placer?”,

el maestro no sabía

que a la Muerte hay que temer.

 

 

Doña Calaca, muy guapa,

picarona le sonrió

y al taparlo con su capa

a la tumba lo llevó.

 

Muy sonriente y satisfecha,

salió la flaca del Colegio

con su carga completita

muy feliz por su visita.

 

Con cariño: Miss Búrquez

 

 

 

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